Clapp ofrece una variedad de tipos de cartera para adaptarse a diferentes estrategias de inversión y tolerancias al riesgo. Puedes elegir entre nuestras Carteras de expertos Clapp o crear tus propias carteras personalizadas.
Carteras de expertos Clapp (Predeterminadas):
Estas carteras predefinidas ofrecen una exposición diversificada a diferentes segmentos del mercado de criptomonedas. Son un gran punto de partida tanto para inversores nuevos como experimentados.
Conservadora: Una cartera centrada en la estabilidad y el menor riesgo, normalmente con una mayor asignación a activos menos volátiles. Mezcla cripto conservadora que prioriza la estabilidad y el crecimiento de Bitcoin, complementada por el potencial de contratos inteligentes de Ethereum.
Moderada: Una cartera equilibrada que busca un punto medio entre riesgo y rentabilidad. Cartera diversificada que equilibra BTC y ETH con potencial de crecimiento a través de BNB y SOL.
Arriesgada: Una cartera orientada a mayores rendimientos potenciales, pero con un mayor grado de riesgo. Asignación de alto riesgo centrada en ecosistemas emergentes L1 y L2 (sin BTC ni ETH).
IA y Big Data: Esta cartera reúne proyectos que combinan inteligencia artificial, aprendizaje automático y soluciones de datos descentralizados.
Ecosistema Bitcoin: Contiene activos vinculados a la red Bitcoin, tales como soluciones de capa 2 y protocolos emergentes que amplían su funcionalidad.
Token de CEX: Una cartera de tokens emitidos por grandes plataformas de intercambio centralizadas. Su rendimiento puede estar vinculado al crecimiento y al volumen de operaciones de sus respectivas plataformas.
RWA (activos del mundo real): Esta cartera incluye proyectos enfocados en la tokenización de activos del mundo real, tanto físicos como digitales.
Carteras personalizadas:
Para los inversores que prefieren un enfoque más práctico, Clapp permite crear sus propias Carteras personalizadas. Puedes seleccionar cualquiera de las criptomonedas disponibles actualmente en tu Billetera Clapp y asignarlas según tu estrategia de inversión individual. Esto te da un control total sobre la composición y el perfil de riesgo de tu cartera.
